domingo, 22 de junio de 2008

Os voy a contar esta historia. La que me hizo viajar por miles de pueblos sin rendirme, sólo para buscar a mi amiga.
Empezaré por el principio.
Diluviaba. Yo estaba subida a taxi, y el taxista era un somormujo charlatán que me ralató su vida: desde que nació hasta ahora.
TAXISTA: ¿A dónde vas?
YO: No sé.
TAXISTA: Soy nuevo. Sólo sé ir a Super o a Diver.
YO: A Super.
TAXISTA: Me llamo Capitán.
YO: Yo María.
Me dormí hasta que llegamos a Super y conocí a sus ocho vecinos: los recién casados Surfín y Nenúfar, los hermanos Hugo y Boquerón, Aníbal, Trufas y Luisa y Coni.
En seguida me hice amiga de Luisa. Es una perra blanca y amable, siempre dispuesta a ayudarme, y yo a ayudarla a ella.
Pero yo tenía que compartirla con otra: Coni. Yo odiaba a Coni, y ella me odia a mi. Sigue odiándome. (Suspiro).
Coni trataba mal a Luisa. La humillaba. Yo no comprendía por qué Luisa seguía siendo amiga de Conia.
Ya lo sé. Y no os lo voy a decir.


Publicado por Mariaoc @ 16:43  | Amistad Buscada
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios